El tiempo de venta puede variar en función de múltiples factores.
Una vivienda bien valorada, bien presentada y correctamente promocionada puede venderse en pocas semanas.
Sin embargo, si el precio no es adecuado o la estrategia no es la correcta, el proceso puede alargarse durante meses.
Contar con asesoramiento profesional permite reducir significativamente los tiempos.

